¿Quién defiende la soberanía nacional?

Durante la segunda mitad del siglo XIX, el capitalismo, cuya característica fundamental es la libre competencia, había sido desplazada por su antítesis: el monopolio. Esta dinámica monopolizadora que experimentó el capitalismo, es una evidencia clara de sus propias contradicciones y, al mismo tiempo, la génesis de la expansión imperial de los principales centros metropolitanos sobre sus ex colonias, principalmente en aquellas dedicadas a la agricultura.

Las oligarquías del conjunto de los países de la región centroamericana ya habían tomado la decisión, desde la desarticulación en pequeñas parcelas de la Capitanía del Reyno de Guatemala (1821-1823), de garantizarse el control de los aparatos políticos y productivos de las recién nacidas repúblicas centroamericanas, aún cuando eso significara ceder a la posibilidad de construir países soberanos e independientes. Los hermanos Arias, cuyo poder y fortuna están anclados en un pasado oligarca, hoy, igual que ayer, pretenden ceder la soberanía nacional con tal de seguir acumulando fortuna a costas del trabajo del pueblo de Costa Rica sin que este de la batalla.

En días recientes la publicación de los cables de wikileaks han dejado en evidencia el fraude, la trampa, la mentira y el engaño con que los hermanos Arias, el Partido Liberación Nacional, el Movimiento Libertario, la UCAEP y los principales grupos de poder económico de este país, aliados con jerarcas de algunas de las principales instituciones políticas del Estado, pensaron que el hacer trampa se les iba a perdonar.

Hoy, el pueblo trabajador de Costa Rica que votó por el sí, engañado y obligado por sus patrones, sabe que las promesas del pasado (los bonos de vivienda, las motos BMW, la estabilidad laboral, la generación de empleo, etc.) son una mentira. Al contrario, viven en carne propia las injusticias de un modelo que les explota diariamente con tal de garantizar los excesos del oligarca.

Durante la lucha contra el TLC, el Tribunal Supremo de Elecciones llamó, en Cadena Nacional, a respetar la decisión soberana del pueblo de Costa Rica. Hoy, de manera vehemente le exigimos al Tribunal Supremo de Elecciones hacer cumplir su disposición, y al Ministerio Público castigar a los que con trampas manchan la historia de nuestro país.

Hoy, el pueblo de Costa Rica tiene la posibilidad y la responsabilidad histórica, con su pasado y su futuro, pero sobre todo con su presente, de recobrar lo más grande y valioso que a un ser humano le puedan quitar: su patria.

Llegó el momento de defender la soberanía nacional.

Mi corazón dice NO ¿El tuyo?

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